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  • Cólico
    Introducción

    El cólico equino es la urgencia veterinaria más frecuente en el caballo. No se trata de una enfermedad específica sino de un indicador de dolor abdominal, que puede afectar a caballos de cualquier edad, sexo o raza.
    El dolor cólico puede ser debido a problemas que afectan al tracto gastrointestinal o a otros órganos abdominales como por ejemplo el hígado, bazo o riñones.
    A pesar de los avances en el tratamiento médico y quirúrgico de las enfermedades gastrointestinales equinas, el cólico continua siendo una de las causas principales de mortalidad en los caballos, ya que una de los mayores dificultades estriba en poder reconocerlo en las primeras etapas.
    Todos los casos de dolor abdominal equino, requieren atención profesional inmediata.

    Reconocimiento del cólico

    El mayor problema del propietario del caballo es identificar los signos de cólico. Esto es debido a que los signos pueden variar entre individuos y según la gravedad del proceso. El grado de dolor y la respuesta del animal a la analgesia son algunos de los criterios utilizados para determinar la gravedad del cólico.
    Los problemas que afectan al intestino delgado se caracterizan por un dolor cólico de corta duración y progresión rápida, mientras que los problemas que afectan al colon mayor (excepto procesos isquémicos) colon menor y recto se caracterizan por un dolor cólico de progresión lenta.
    Un caballo con dolor cólico moderado rasca el suelo con sus manos, se echa y levanta frecuentemente, se revuelca, se mira el flanco, pierde el apetito y puede apoyar su cabeza en el bebedero (juega con el agua) sin beber.
    Los caballos con dolor cólico más severo se revuelcan y pueden recostarse en su dorso para aliviar la presión intestinal. Si el cólico es más severo el animal puede autolesionarse con el suelo al revolcarse violentamente. Estos caballos pueden ser peligrosos en su manejo.
    El pulso y la frecuencia respiratoria aumentan mientras que la temperatura suele mantenerse en su rango normal. La ausencia de sonidos abdominales es característica en los caballos con dolor cólico por falta de movimientos intestinales.

    ¿Qué hacer?

    El tiempo es el factor más crítico para obtener éxito en el tratamiento. Mientras que cierto número de casos se resuelven sin intervención médica, un % importante requiere una atención médica inmediata incluida cirugía de urgencia.
    Si se sospecha que el caballo está padeciendo dolor cólico "mientras se espera al veterinario" es importante tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Retirar toda la comida y bebida

  • Mantener al caballo en su cuadra, cómodo y confortable. Se debe dejar al animal que se eche para descansar si no existe riesgo de poder dañarse. Pero si el caballo está revolcándose o posee comportamiento agresivo es importante pasear al animal.

  • No administrar ningún medicamento

  • Llamar al veterinario

  • Estar preparado para informar de las siguientes cuestiones: comportamiento, aspecto de las heces, cambios recientes de alimentación, manejo, ejercicio, tratamientos médicos incluyendo desparasitación....


    Causas de cólico

    Hay muchas causas de alteraciones digestivas en el caballo, pero a menudo la causa exacta no es evidente. Las causas más comunes son:

              Alteraciones dentarias

              Alimentación inadecuada

              Accidentes intestinales

              Parásitos intestinales

              Cuerpos extraños

              Manejo inadecuado (estrés...).....


    Prevención del cólico

    Uno de los factores más importantes a tener en cuenta en la prevención del cólico, es un manejo adecuado. Evitar situaciones las cuales predispongan al caballo a padecer cólico permiten disminuir la incidencia del mismo.
    La siguiente lista puede ayudar a mantener una buena salud en el caballo y reducir el riesgo de cólico:

  • Establecer una rutina diaria de alimentación y ejercicio

  • Evitar administrar grano o suplementos de alto contenido energético en pocas tomas y grandes cantidades.

  • Realizar un programa de control parasitario regular con la ayuda del veterinario que podrá utilizar pruebas en las muestras fecales para ver si es efectivo.

  • Permitir realizar ejercicio a diario

  • Suministro de agua limpia y fresca todo el día

  • No utilizar medicación a no ser que la haya recomendado el veterinario, especialmente aquellos productos para aliviar el dolor (analgésicos)

  • Controlar el heno, cama, pastos y el ambiente para detectar la posible existencia de sustancias tóxicas.

  • Realizar los cambios de la dieta y manejo de forma gradual

  • Reducir el estrés


    Marga Navarro Donaire
    Servicio Medicina Interna Equina UAB (Universitat Autònoma Barcelona)